Lasaña de atún - Página Principal
 
Ingredientes Sofrito: cebolla, ajo, tomate, vino blanco, tomate, atún, huevo duro, orégano, pimentón, aceite, azúcar, sal y pimienta.
Pasta de lasaña, queso rallado.
Bechamel: mantequilla, cebolla, harina, leche, nuez moscada y sal
Elaboración La lasaña la realizaremos en tres partes: el relleno, la pasta y la salsa bechamel. El relleno es una especie de sofrito de tomate al que añadiremos el atún y el huevo duro. Este sofrito va al gusto, ya sabéis:
Un poco de cebolla y ajo rehogados en la sartén hasta el punto conveniente de caramelización de la cebolla. Añadimos un chorro de vino blanco ó tinto y, cuando haya reducido, añadimos el tomate, rallado y sin piel si es natural y abierto y arrojado si es de bote. Sal pimentamos al gusto, a mi al sofrito de tomate también me gusta añadirle un poco de azúcar, y añadimos el orégano y una pizca de pimentón. Dejamos que el tomate se sofría y, un minuto antes de apagarlo, añadimos el atún y el huevo duro rallado, únicamente para que cojan temperatura.
La pasta es lo más fácil si la habéis comprado seca: simplemente hay que seguir al pie de la letra los pasos que ponga en la caja o bolsa y listo. Que no os de apuro dejarla al dente, es como tiene que ser.
La bechamel es otra cosa: no es difícil, pero tiene su aquello. Rallamos cebolla y la sofreímos en la sartén con mantequilla, una vez este bien rehogada, añadimos la harina y formamos una pasta, teniendo cuidado de que toda la harina haya contactado con la cebolla y la sartén. Esto evitará posteriores regustos a harina cruda. Bien, ya tenemos la base de la bechamel, el "roux". Ahora hay que empezar a añadir la leche tibia poco a poco y sin dejar de remover la pasta de la sartén. En teoría, el "roux" queda compacto y se torna menos espeso a medida que admite leche. En teoría, pero a mi no me ha pasado nuca. Lo que sucede es que el "roux" se rompe en cientos de pequeños "rouxitos"
que se vuelven imposibles de deshacer en la sartén. No hay problema: acabar de añadir toda la leche sin dejar que hierva y, cuando esté toda bastante caliente, pasarla por una batidora. De esta manera se desharán los "rouxitos" y la bechamel quedará más fina. Acabad de cocer en la sartén añadiendo la nuez moscada y corrigiendo de sal.
Ahora solo queda montar. Untamos de mantequilla el fondo i los lados internos de una bandeja de horno que sea amplia y alta. Ponemos una capa de pasta y cubrimos con una de relleno. Volvemos a poner una capa de pasta y otra de relleno y así sucesivamente hasta que nos queden dos dedos hasta la altura de la bandeja. Cubrimos con una capa de pasta y rellenamos por encima con la bechamel. Cubrimos la bechamel con queso rallado y gratinamos al horno.
El truco Al relleno se le puede deshacer un poco de foei o de paté. Le da más untuosidad y un sabor algo especial.
Última actualización: 15-AGO-2007 © Toni Jerez, 2007